Archivos para junio, 2012

25/06/2012

El patrón de la tv

Caracol estrenó hace poco una producción que tenía éxito garantizado desde antes de realizarla: Escobar, el patrón del mal, serie basada en la vida pública de Pablo Escobar Gaviria, narcotraficante antioqueño que construyó uno de los emporios económicos criminales más grandes de la historia, poniendo en jaque a Colombia durante más de dos décadas.
Esta serie estaba destinada al éxito, pues tiene como personaje protagónico al personaje más funesto y controvertido de nuestra historia, famoso en todo el mundo, rodeado de mitos, con una personalidad carismática y gran inteligencia, que lo hacía oscilar entre héroe y villano y con tantos adeptos como víctimas en todo el mundo (sobre todo en Colombia). El estreno y su éxito predecible pone de nuevo de moda la discusión sobre las narcoseries.  Recuerdo que algún comentario mio en twitter que la clasificó allí, recibió un par de recriminaciones al mencionar que esta serie “era otra cosa”.


En épocas anteriores, he escrito y hablado sobre el tema de las narcoseries y no quiero repetir lo ya dicho (al final adjunto algunos textos para quien quiera conocer algo más o controvertir mis ideas con respeto), si no mirar que se está haciendo, narrativamente, con la serie “Escobar: El patrón del mal”.
El argumento que esgrime Caracol TV es la necesidad de recuperar la memoria del país, motivo realmente válido en una nación como la nuestra en la que aprendimos a proteger nuestra salud mental mediante la mala memoria (de otra forma estaríamos aun más locos).  Pero no es la recuperación de la memoria lo que debe criticarse de esta nueva serie. Hay que decir en su defensa que ante la tergiversación histórica y social de series como “Sin tetas no hay paraíso”, “El Capo” y, en menor medida, “Las muñecas de la mafia”; “Escobar: El Patrón del Mal”, se apega a los hechos para intentar una ficción que discurre paralelamente con los hechos de la realidad que muchos vivimos y padecimos.
Nunca he considerado, tampoco, que la televisión y el cine deban encargarse (como si fueran el ministerio de propaganda del país) de presentar la buena imagen de la nación ante el mundo. No entiendo y critico la obsesión de muchos colombianos por el “que dirán” afuera mucho más que “que podemos hacer” adentro.  Si hablamos de mala imagen,  los noticieros nos hacen quedar aun peor y esto, además, se valida por “basarse” en hechos reales.
El cine y la televisión son ficción y como tal tienen licencias que no tiene la información.  No se puede pedir una televisión que cuente solo la realidad pues, además de ser aburrida, no cumpliría con sus objetivos esenciales de entretenimiento y formación, aunque hoy el entretenimiento es el rey absoluto y aunque no podemos desconocer que la tv es sinónimo de diversión, extrañamos que no se piense más en la responsabilidad social y ética que debería tener en la construcción de ciudadanía.

Los argumentos para hablar de “Escobar: El patrón del mal” deben venir, entonces, de la serie misma y su planteamiento narrativo.  Desde el título, la serie pone en el centro a su protagonista, Pablo Escobar Gaviria, que si bien se presenta desde el subtítulo como un villano, atrae la atracción del público de la misma forma que lo hiciera el personaje real en sus inicios: Generando tanta simpatía como antipatía.  Si a esto le sumamos la impecable actuación de Andrés Parra (sin duda, uno de los mejores actores colombianos), nos quedamos con el retrato de un personaje al que nos queda difícil odiar.
El elenco de la serie es de lujo.  Además de Parra, con una interpretación tan fiel que sobrecoge, se destacan las actuaciones de Toto Vega (Santorini), Fabio Restrepo (Ortiz) y Nicolás Montero (Galán), aunque en el caso del último, su personaje no ha tenido la dimensión épica y el desarrollo que merecería.  La producción también es impresionante: Sin duda un megaproducto que tendrá mucho éxito en el mercado internacional.
La serie se apega a los hechos históricos, pero muchas veces recarga la tensión en la vida familiar y personal de los villanos (narcotraficantes) por encima de los personajes heróicos (Galán, Lara y Cano) que hasta el momento no tienen el mismo desarrollo narrativo, son menos complejos e interesantes.  La trilogía de héroes de la historia aun no alcanza la dimensión que ya tiene el personaje de Escobar y el de sus secuaces, cuyas vidas están llenas de acción y emoción.
Para no alargar la discusión, sólo queda decir que algo deben sentir sobre la polémica al interior del Canal Caracol, pues la presentación del reportaje “Los Tiempos de Pablo Escobar” parece ser el acto de contricción que realmente sí logra la cacareada recuperación de la memoria de aquellos tiempos dolorosos, con la investigación y tacto que un tema como éste requiere, como afirmaba un amigo mio: ¿no habría tenido más mérito una serie que se llamara Cano: el patrón del bien.
Las historias del narcotráfico se pueden contar de muchas formas, pero en todas quien las cuenta tiene una responsabilidad porque, así hablemos de ficción, está en juego el respeto por el dolor de las víctimas, que en este caso se cuentan por miles.  La televisión es un negocio, por supuesto, pero quienes la hacen deben también pensar en los efectos en el público por encima de sus ganancias económicas.

AQUÍ ESTÁN OTROS TEXTOS SOBRE EL TEMA:
Capos, muñecas, mafionetas y raiting
Sin tetas no hay historia
Los de El Cartel tienen su historia  

19/06/2012

Bailar sin fronteras

MAO’S LAST DANCER DE BRUCE BEREFORD

Hay que reconocer que si hay algo que a los occidentales nos parece exótico y distante es la cultura del lejano oriente y si a esto le sumamos un regimen político distinto (como el chino) el exotismo puede llegar al borde de lo incomprensible.  Gran parte de nuestro desconocimiento de esta milenaria e interesante cultura proviene de que nuestros referentes, la forma en la que hemos hemos mirado la cultura china ha sido la mayoría de las veces desde otra cultura que a la vez la ha mirado: La norteamericana.
Es gracioso que muchos asocien las películas de China con las “películas de chinos” que para gran parte de nuestra generación significan artes marciales, acrobacias y efectos sonoros estridentes (Jackie Chan, Jet Li, algunas de Bruce Lee…¿les suena?). No son muchas las películas auténticamente chinas que llegan a nuestra cartelera y muchas de las más reconocidas son dirigidas por maestros occidentalizados como el gran Zhan Yimou (Héroe, La casa de las dagas voladoras, etc.).
Por todo lo expuesto, me produjo gran curiosidad asistir al lanzamiento de la película “El Prodigio” (Mao’s Last Dancer), una película australiana de 2009 que sólo ahora llega a nuestra cartelera comercial y que tiene lugar entre China y Estados Unidos. Mao’s Last Dancer está basada en la historia real de Lin Cunxin, un maravilloso bailarín de ballet con un origen humilde que logra hacer una pasantía en los Estados Unidos en plena década de 1970, en plano auge del maoismo y desafía al sistema al decidir quedarse en occidente.
Lo primero que podría haber ocurrido con la película era convertirse en un panfleto pro-occidental (como acostumbra hacer Hollywood con estas historias) y era lo que parecía que fuera a pasar al contrastarse el recuerdo del discurso comunista de demonización occidental en una escuela rural china con el momento en que Cunxin conoce las “delicias” de occidente; pero rápidamente la película esquiva este recurso fácil para adentrarse en una historia con un valor tan universal como la libertad.
La película tiene una trama de superación personal que la asemeja a otras pero que no concluye ni se sacia con el éxito profesional del personaje, presenta crítica política pero no se parcializa en contra del comunismo al presentar también las incoherencias y paradojas del consumismo occidental, es un drama con mucho corazón pero no se recrea en el dolor ni la sensiblería.
En conclusión, estamos ante una película hermosa que por momentos nos recuerda otras bellas historias sobre el arte de la música y la danza como Billy Elliot, Adiós a mi concubina o Madame Butterfly pero que nos sorprende en cada giro de la trama con momentos tremendamente humanos y personajes que evolucionan durante toda la historia.
El libro, best seller, en el que se basa esta historia, logra hacer un relato honesto y original que no sé hasta que punto refleje la realidad política y cultural de la China de finales de los años 70, pero es seguro que nos hace pensar en lo ancho y ajeno que es nuestro mundo y lo bonito que es conocerlo a través de ese gran balcón que es el cine.

19/06/2012

Una foto para recordar

La revista Vanity Fair acaba de publicar una foto muy especial en la que aparecen 116 de los personajes más importantes de la Paramount Picture en sus primeros 100 años.  Allí aparecen directores, guionistas, productores, actores y actrices de varias generaciones.  El siguiente es el texto publicado por la revista para la ocasión:

This year marks the 100th anniversary of the storied Paramount Pictures, the only studio to still call Hollywood (the L.A. neighborhood, not the state of mind) its home. Founded in 1912 as the Famous Players Film Company, it more than lived up to its billing, claiming silent greats such as Mary Pickford, Douglas Fairbanks, Gloria Swanson, and Rudolph Valentino, not to mention Cecil B. DeMille, who made all his biblical epics for the studio. With the advent of talkies, and showing a special flair for sophisticated comedy, Paramount added another glittering array of stars to its roster, including Marlene Die­trich, Mae West, Gary Cooper, the Marx Brothers, Bob Hope, and writer-director Preston Sturges. In the postwar years, directors Alfred Hitchcock, Billy Wilder, William Wyler, and Jerry Lewis applied their craft at Paramount.

 By the early 60s, like the other studios, Paramount was running out of steam, until wild man Charlie Bluhdorn bought it, in 1966, ushering in a new golden age under production chief Bob Evans, whose hits included Love Story, the first two Godfathers, and Chinatown. Next up was Barry Diller, who, with the help of Michael Eisner and Jeffrey Katzenberg, turned Paramount into the pre-eminent “high concept” blockbuster factory, releasing cash cows such as the Indiana Jones pictures and a string of hits starring fresh faces such as Tom Cruise and Eddie Murphy. Sumner Redstone’s Viacom bought the studio in 1994. Under studio head Sherry Lansing, the company entered yet another new era, producing bigger and riskier hits such as Titanic, Braveheart, and Forrest Gump, all of which won best-picture Oscars. Brad Grey succeeded her in 2005, and he’s doing O.K., too, having produced 8 out of Paramount’s 10 top-grossing pictures of all time.

Esta es la fotografía (recomiendo abrirla en una pantalla completa):

aquí puede verse con un zoom interactivo.

 

12/06/2012

Pistas para la escritura de guiones

A mis amigos escritores o aspirantes a escritores, les recomiendo estos enlaces en donde profesionales del guión extienden sugerencias importantes para mejorar en este complejo pero apasionante oficio.
En primera instancia, el profesor Juan José García Noblejas ofrece algunas pistas importantes en esta entrevista dada al master de guión de la Universidad de los Andes (Chile).

Igualmente, recomiendo este sitio escrito por un buen amigo, a quien admiro y respeto, Dany Campos, director de cortometrajes, guionista y consultor de guiones, quien desde su blog escribe de manera fluida, agradable y fácil de leer.  Este es su blog: Pegamento en la Butaca Les recomiendo sus post, sobre todo el que habla de lo posible y lo probable (tema que no he visto tratado en otros buenos sitios de guión).
También, la revista Guión Actualidad del Master Internacional de Guión de Barcelona, que cada semana nos trae los mejores textos académicos sobre el guión para cine, televisión y nuevos medios.  Pueden leerla aquí: Guión Actualidad

Finalmente, un pequeño video en el que doy algunas pistas sobre como escribir guiones:

Y una frase para terminar: Es mejor escribir para uno mismo y no encontrar público, que escribir para el público y no encontrarse uno mismo. (Cyril Connolly)

05/06/2012

Creatividad con poco presupuesto

Con los nuevos dispositivos móviles se pueden hacer maravillas.  Los recursos ya no son excusa, para hacer productos creativos se requiere…ser creativo.

02/06/2012

Memorias del Congreso de la Red INAV

Después del gran congreso que tuvimos de la Red INAV (Red Iberoamericana de Investigación en Narrativas Audiovisuales), maravilloso grupo de investigadores que tengo el honor de coordinar, comparto con ustedes una memoria audiovisual sobre lo que fue este gran evento.
En breve se publicarán las memorias de las ponencias, conferencias y trabajos presentados en el workshop que tuvieron lugar allí entre Málaga y Sevilla (España).
Aprovecho para compartirles una reseña de mi gran amigo Alfredo Caminos, en la revista Guión Actualidad y una nota publicada por la Universidad de Málaga:
Red INAV desde la luz de la pantalla a las páginas del conocimiento
Comunicación acoge congreso internacional de narrativas

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