Post etiquetado ‘los colores de la montaña’

28/11/2011

Películas favoritas de 2011

A pesar de que aun no acaba el año, me anticipo a escoger mis películas favoritas de 2011 (las que se estrenaron en Colombia este año, muchas son lamentablemente de 2010, 2009 o anteriores). 
Las películas favoritas de los lectores del blog son:
1-Black Swan- 34%
2- Los colores de la montaña- 18 %
3-Medianoche en París- 18%
4- El discurso del rey- 8%
5- X-men first class- 8%
Este es mi ranking después de la inclusión de Fish Tank:

10- El Páramo- Jaime Osorio Márquez- Colombia
Maravilloso intento por hacer cine de género (suspenso-terror) en Colombia, con poco presupuesto pero altas aspiraciones (como la de grabar la historia en un páramo real, teniendo en cuenta las dificultades del terreno).  Es la demostración de que se puede hacer cine comercial de calidad sin tener que hipotecar la casa.  Una historia sólida, actuaciones convincentes y un guión tan sencillo que funciona perfectamente.
9- Soul Kitchen- Faith Akin- Alemania y Grecia
Comedia divertida y brillante.  Una historia simple y llena de sentimiento (no sentimentalismo), con muy buenas actuaciones (se destaca Moritz Bleibtreu, protagonista de Corre Lola Corre y El Experimento) y momentos realmente memorables.  Destaca la buena música y una dirección de arte que convierte a un restaurante en uno de los personajes principales.


8- El Ganador- David Rusell- USA

Contrario a lo que podría pensarse, ésta no es la historia de un boxeador, si no la de las relaciones familiares mezcladas con negocios.  Es muy interesante la relación de amor-odio-reproche-admiración y celos que se establece entre el campeón con su hermano, un antiguo ídolo del boxeo sumido en los problemas y su madre-manager, quien se debate entre el amor maternal y el ánimo de lucro.  Lo más destacable es la actuación de Christian Bale, irreconocible física y actoralmente en un papel de perdedor entrañable, digno de lástima y cariño.

7- Los colores de la montaña- Carlos César Arbeláez- Colombia
Este fue un buen año para el cine colombiano, no en término de taquilla, si no en la calidad de las películas. A la ya mencionada “El Páramo”, hay que sumarle, entre otras, ”Pequeñas voces” y “Todos tus muertos”, películas en las que se equilibra la técnica y el contenido. Para mi gusto, la mejor película nacional del año es “Los colores de la montaña”, una mirada sensible (no sensiblera) sobre el conflicto armado desde la óptica de los niños.  A pesar de ser acechada por peligros como el sensacionalismo o la explotación de los personajes infantiles, no cae enestas tentaciones y, por el contrario, logra conmover y motivar una reflexión sobre la dura situación de nuestro país, sin hacer eco de los victimarios ni explotar el dolor de las víctimas.
6- Flor del desierto- Sherry Hormann- Alemania, Austria y Francia 
Una historia realmente desgarradora, basada en una historia real y, más allá de eso, la situación terrible que ocurre día a día en algunas tribus africanas: la ablación.  La historia de la modelo Wairis Dirie, que inspiró su libro autobiográfico, es llevada al cine de manera magistral con una puesta en escena que ayuda desde la fotografía a generar la atmósfera enrarecida entre el glamour del modelaje y las difíciles condiciones de los países subdesarrollados.

 

5- Fish Tank- Andrea Arnold- Gran Bretaña
Esta es otra de esas películas que duele.  Desde el principio sentimos relaciones contradictorias por cada uno de los personajes, que se van volviendo más complejas cada vez que desarrollan sus acciones (algunas nobles, otras detestables).  No es una película complaciente y durante toda la historia podemos sentir un “Me gusta, no me gusta” para terminar con un gran “Me gusta” al sentir que estamos viendo personas en la pantalla, en toda su dimensión humana, no monstruos ni héroes ni villanos, seres comunes cuyo palpitar se siente en cada fotograma. Pd: Que gran actor es Michael Fassbender (lo vimos en Inglorious Bastards).

4- El Gran Concierto- Radu Mihaileanu- Francia, Italia, Bélgica y Rumania
Una comedia con tintes realmente dramáticos que juega permanentemente entre la realidad y el límite del absurdo, sirve de excusa para hablar (sin tomar mucho partido político) de la libertad y la realización personal.  La historia de una estafa que se mira con complicidad y simpatía por personajes muy humanos, llenos de esperanzas y sueños.  De fondo, la genial música de Tschaikovsky que nos lleva a un viaje entre el presente y el pasado de cada uno de los personajes principales.

3- Waste Land- Lucy Walker- Gran Bretaña
Uno de los mejores documentales que he visto en los últimos años.  Es una clase magistral de documentalismo, pero también de investigación etnográfica.  La película devela los resultados y el proceso de investigación de un artista en busca de sus raíces, con una motivación filantrópica sin ocultar también la incertidumbre que siempre se tiene al enfrentar un proceso de este tipo.  Por medio de una fotografía bellísima, se presenta una historia de esperanza en medio del relleno sanitario más grande de Latinoamérica, ubicado en Río de Janeiro (Brasil). Los personajes, sencillamente inolvidables.

2- El Cisne Negro- Darren Aronofsky- USA
En mi concepto, la mejor película de Hollywood este año.  Esta cinta sorprendió gratamente al recibir tan buena aceptación de la crítica como del público.  Se trata de otra obra del universo enrarecido de Aronofsky, con una actuación impecable de Natalie Portman y pretenciones explícitamente artísticas.  Una obra extraña y muy intimista que más que una historia lleva consigo un mundo de sensaciones.

1- Medianoche en París- Woody Allen- USA
Después de películas llenas de altibajos y críticas a su estilo algo desdibujado, Woody Allen nos trae una cinta maravillosa, llena de comedia inteligente, que hace guiños a los que amamos su cine y agrada también  a quienes lo detestan.  La película es una cantera de referencias al arte y a la historia, pero también se entiende como una comedia con tintes absurdos y momentos realmente divertidos.  Sorprende la actuación de Owen Wilson, un emblemático actor de la comedia comercial norteamericana, en un personaje similar al que siempre interpretó Allen y que ha continuado en varias películas, aun después del retiro de Woody como actor.

14/03/2011

Los colores de la montaña- película recomendada

Esta película pinta como una de las grandes revelaciones del 2011.  Le ha ido muy bien con el público y la crítica también la ha valorado mucho.  A mí sencillamente me gustó mucho, no se trata de una película sobre la violencia que explota la violencia misma y tal como dijo el maestro Robert McKee, es una verdadera película antibélica que realmente habla de la amistad, la niñez y la belleza en medio de una dura realidad como la nuestra.   Te invito a verla por la mejor razón que hay que ver una película colombiana: porque es una buena historia y no solo por apoyar el cine colombiano.

06/03/2011

Una nueva visión sobre el conflicto armado

El año pasado finalizamos una investigación de la Universidad de La Sabana sobre cine y conflicto armado en Colombia entre 1965 y 2007.  En el proyecto investigamos la representación de los personajes, acciones y escenarios del conflicto armado en nuestras películas y llegamos a conclusiones realmente preocupantes para nuestro cine, que aun no se decide a contar lo que nos pasa con profundidad, para aportar a la reflexión sobre un tema que nos ha afectado como nación durante más de sesenta años. 
La cantidad de películas que hablan de este tema no sobrepasaba el 7% de la filmografía nacional (largometrajes) y la gran mayoría de los títulos utilizaron el tema sólo como un telón de fondo (aquí están las conclusiones del estudio y aquí un informe hecho por City TV).
Uno de los imaginarios más frecuentes sobre el cine colombiano es la concepción del público de que todo el cine hecho en nuestro país es violento.  Esta conclusión es precipitada y poco fundamentada frente al escaso porcentaje de películas que el público colombiano conoce y la repetición en el gusto del público (o de los exhibidores, más bien) de los mismos títulos, algunos de los cuáles ni siquiera pueden considerarse plenamente colombianos como Rosario Tijeras, La virgen de los sicarios y María full of grace).  Hay un poco de doble moral en nuestro público que se queja ante todas las instancias de la violencia en el cine y la televisión pero que luego encumbra a muchas películas de narcotráfico entre las más taquilleras y  a producciones como El Capo, Las muñecas de la mafia y El cartel al punto más alto del raiting televisivo.  Nunca he entendido tampoco aquel argumento de que nos preocupe más lo que piensan en el exterior de nosotros (la imagen del país) que lo que realmente pase aquí.
Bajo mi punto de vista, el problema no es el tema si no el tratamiento del mismo.  No se trata de que hayan temas vetados o prohibidos ni mucho menos, como dice buen sector del público, que debamos hacer películas sobre lo bonito de Colombia.  Esas películas se han hecho y muy pocos las han visto.

Todos tus muertos

El pasado festival de cine de Cartagena tuve la oportunidad de asistir, el mismo día, a la proyección de tres películas colombianas que tocan el tema del conflicto armado como eje central de su narración.  Esta gran coincidencia me genera, además, un optimismo moderado frente a un nuevo tratamiento de este delicado tema por parte del cine nacional.  Las tres películas son: Todos tus muertos de Carlos Moreno, Pequeñas voces de Jairo Carrillo y Óscar Andrade y Los colores de la montaña de Carlos César Arbeláez.
Frente a la tentación de hacer “pornomiseria” o de contar con las imágenes más escabrosas aquellas historias reales que ni el más sádico de los escritores de terror se atrevería a contar, estas películas optan por la moderación.  No se trata de escandalizar con imágenes ni de hacer cine “gore”, pues lamentablemente la realidad misma es cruel y macabra.  Tampoco se trata de hacer periodismo o sociología, sólo basta con poner sobre la mesa estos temas y ayudar a que el público reflexione un poco sobre lo que ocurre en el país para que tomemos conciencia de la complejidad de los problemas y, de alguna manera, nos solidaricemos con nuestros compatriotas que padecen el conflicto armado cada día.
En Todos tus muertos, Moreno se la juega con una puesta en escena casi teatral de una historia que difícilmente podría ser más macabra: una pila de 50 muertos dejados en la propiedad de un campesino y el problema que supone para un alcalde y sus policías en pleno día de elecciones.   Como apuesta estética, el mismo director ha reconocido que omitió el uso de la sangre como un elemento sensacionalista para que el relieve de la historia esté más en los personajes (vivos y muertos) que en los elementos grotescos de la historia.  La película termina siendo una gran reflexión sobre la política, la vida en medio del conflicto, la convivencia entre legalidad y criminalidad y, sobre todo, la gran indiferencia que nos ha caracterizado como nación, usando para ello una gran cantidad de metáforas y símbolos.  En la rueda de prensa lo que más me impactó fueron las palabras del director al afirmar que “La palabra más importante del título de la película es tus pues nunca son nuestros muertos, siempre asumimos que son de otro”.  Al final no solo queda la amarga sensación en la boca, si no también la conciencia de que este problema nuestro es mucho más complejo de lo que muchos creen.  Para resaltar: la impresionante fotografía (ganadora de un premio en Sundance) realizada en su mayor parte con luz natural, y la confirmación de Álvaro Rodríguez como uno de los mejores actores del cine colombiano.
En el caso de Pequeñas voces, se trata de un ejercicio en el que es tan interesante la película como el complejo proceso de investigación que hay detrás de la misma.  Se trata de uno de los pocos films argumentales (a pesar de que curiosamente fue elegido mejor documental en Cartagena) que usa una investigación robusta como fundamento para su guión.

Pequeñas voces

Las pequeñas voces de la historia crecen a medida que la misma avanza.  Ya no es el conflicto contado por los medios ni por los verdugos que son las voces más recurrentes, si no aquel que lamentablemente viven muchos niños de nuestro país en su cotidianidad.  Cualquier padre, por supuesto, se siente impactado por una película de este corte; pero en este caso no se trata solamente de comentar anécdotas terribles de un pueblo que sufre si no de retratar la cotidianidad de los niños campesinos colombianos mediante sus voces y sus imágenes.  La película está narrada por los niños protagonistas y algunas de las imágenes usadas (se trata de una película animada) son dibujadas por ellos mismos.  De esta forma, el conflicto y sus actores aparecen como elementos cotidianos que a veces solo son fantasmas pero que en otras son presencias reales terroríficas.  No se trata, de todas formas, de congraciarse con la miseria o sentir lástima hacia los personajes, pues el sentimiento al ver la película es el de admiración por quienes conviven con la cruenta realidad y aun así son capaces de sonreir.   Como dato adicional, la película fue presentada en el festival como el primer largometraje colombiano en 3D y esto, bajo mi juicio, es un gran error que llevará a las salas a un público con diferentes expectativas que la comparará con el 3D de Hollywood.  Espero que este truco no se convierta en dolor de cabeza para los productores.
Los niños aparecen también como el centro de la película Los colores de la montaña y desde su punto de vista vemos el conflicto armado como efecto y no desde los actores en disputa.  La vida del campo, las relaciones familiares y de los habitantes de los pueblos, la cotidianidad de las escuelitas rurales y los juegos infantiles, son los protagonistas de la primera parte de una historia que nos atrapa desde el principio por medio de personajes entrañables interpretados por niños igualmente inolvidales.  Uno de los mayores meritos de la historia es su sencillez, al no pretender contar una historia demasiado compleja, pues el solo hecho de que unos niños quieran rescatar un balón de un campo minado es suficientemente dramático como para inventar subtramas rebuscadas.
Como afirmó su director en la rueda de prensa: “Mi foco en la película son los niños, aun en los momentos más dramáticos yo decido quedarme con ellos, así no estén en el centro de la escena en ese momento”.  Gracias a esta condición es que nunca vemos de manera directa los hechos violentos y sólo nos llega el reflejo cuando los personajes tienen que tomar decisiones de vida o muerte.  Esta película es una de esas inolvidables que nos golpea fuertemente sin necesidad de usar trucos o efectos, al solo permitirnos asomar a la ventana de esas otras realidades colombianas que muchas veces no saldrán en los grandes medios de comunicación. 
Tres producciones sobre el conflicto armado, tres miradas desde las víctimas que no enaltecen a los victimarios, tres reflexiones sobre la complejidad del problema, tres tratamientos sobrios en donde la sangre no es protagonista, abren el camino al tan cacareado nuevo cine colombiano que no es más que aquel que nos ayuda a entender nuestro país en todas sus dimensiones centrándose en lo más importante: las historias de nuestra gente.

28/02/2011

Breve diario del Festicine Cartagena

Para mis amigos cinéfilos, comparto mis notas sobre las películas vistas en el Festival de Cine de Cartagena con el objetivo de que puedan verlas, si pueden hacerlo y para quienes aun disfrutan de este gran evento que se extiende hasta el próximo viernes.  Ya actualicé con base en los premios.
Viernes 25
Hoy vi tres peliculas:
Waste land, un excelente documental sobre la asociación de recicladores de Rio de Janeiro y su relación con un artista conceptual, una soberbia película que muestra no solo el tema, si no también el proceso de investigación y es un ejemplo de acercamiento honesto con la comunidad
Por tu culpa, una película estresantemente interesante, no apta para mujeres casadas (alto riesgo de estrés y depresión), una oda casi surrealista a las peripecias a veces inauditas de las madres (mi reconocimiento y respetos para todas) que no las pone en posición de heroínas aunque queda claro que lo son. Podría definirla como un desesperado grito silencioso, me gustó, aunque me dejó tenso.
Gatos Negros, una película chilena muy naturalista, con unas actuaciones formidables de los viejos y unos conflictos tan reales como dolorosos. Al final es bonita, aunque sin esperanza y tiene, como lo definió su mismo director, la persecusión más lenta de la historia: una mujer de noventa años, artrítica, tratando de bajar una escalera.  Ganó el premio a mejor actriz para Claudia Celedón.
El Festival pinta muy bien este año.
Sábado 26
Entrevisté a un actor al que respeto mucho: Williem Defoe, para la Revista Kinetoscopio y para Cinestudio, mi programa de radio en Unisabanaradio.tv
Asistí también en el foro sobre cine colombiano y la verdad es que no se dijo nada nuevo, más de lo que ya sabemos, sólo me impresionaron algunas cifras y políticas del Ministerio de Cultura que no conocía.
Las películas que vi:
18 Comidas: Además de que me abrió mucho el apetito (que bien comen los españoles), me pareció una formidable puesta en escena, partiendo de la improvisación, para contar una historia coral con muchos matices y que, como suele suceder en este tipo de películas, hay unas mejores que otras. Las historias articuladas por las tres comidas del día, dan para que todos nos identifiquemos con más de una.
Abel: Película mexicana del actor y director Diego Luna. Se trata de un viaje al interior de una familia que debe convivir con su hijo de 10 años que tiene un problema mental indeterminado (parece ser autismo). Contrario a lo que pareciera, la película tiene un gran sentido del humor sin intentar fabulizar un drama humano terrible. La actuación del niño protagonista es impresionante.
Domingo 27
Hoy fue el maratón de cine colombiano para mí. Vi cuatro películas nacionales. Tres de ellas relacionadas con el conflicto armado, con niños, con el campo, con violencia simbólica y no explícita, una afortunada coincidencia que habla muy bien de la calidad de estas tres. La otra película (con el perdón de mi amiga Mónica Giraldo) es una de las más flojas que he visto en el festival.
La película en cuestión es En Coma una historia a la que se le nota demasiado el ser una ópera prima. Podría ser una excelente película de acción, pero el director quiso tratar de haer muchas películas en una sola. No funciona el simbolismo ni muchas de las actuaciones. No obstante, tiene momentos muy especiales, tanto desde lo visual como desde la narrativa de la historia. Lo peor: El guión.
tres películas que sí me gustaron son:
Todos tus muertos: Difícilmente podría pensarse una historia más macabra y violenta que ésta, en la que un campesino se ve enfrentado a una montaña de cadáveres que fueron dejados en su finca. La historia, sin embargo, evita deliberadamente el sensacionalismo visual de una historia como ésta al obviar al máximo el uso de la sangre y ser muy sugestiva y simbólica con el contenido que se muestra.  En este sentido, Carlos Moreno establece una gran diferencia con su película anterior: Perro come perro, que si bien trabaja mucho simbolismo, es mucho más cruenta y explícita.   La actuación de Alvaro Rodriguez es realmente sensacional y lo proyecta como uno de los actores de cine más respetados en Colombia y el manejo fotográfico justifica ampliamente el premio que ganaron en el festival de Sundance. Dura, lleva a la reflexión y maneja muy buena tensión. Como dijo su director en la rueda de prensa: “De las tres palabras del título la más importante es tus, pues nunca sentimos los muertos como si tuvieran que ver con nosotros”.  Muy recomendada.  Ganó el premio especial de Colombia 100%.
Pequeñas voces: Una pieza histórica para nuestro país al ser uno de los primeros largometrajes animados, el primero en hacerse en 3D y al hilar muchas historias infantiles con una línea temática argumental. La guerra vista desde el punto de vista de los niños es mucho más dura y en la película se habla más de lo que los niños pierden en medio del conflicto que de los momentos terribles y macabros que han padecido. Un bonito esfuerzo por retratar la guerra desde las voces y los dibujos de los niños víctimas de la violencia. El 3D es un recurso que no termina de funcionar y que, como lo manifesté en la rueda de prensa, puede generar expectativas y alentar a un público que no es el que estaría interesada en la película. Creo que se ve mejor en 2D.  Es chistoso que, sin ser documental, haya sido la ganadora del festival en esta categoría: Mejor documental.
Los colores de la montaña: La ópera prima de Carlos César Arbeláez, nuestro buen amigo realizador antioqueño, ha sorprendido en festivales importantes del mundo, impactó a Defoe y a McKee y a muy buena parte del público que vio la película, por supuesto incluyéndome. Se trata de una historia tan sencilla como impactante de unos niños que solo quieren jugar y vivir su vida en paz, en medio del conflicto armado de nuestro país. Las actuaciones de los niños son entrañables y todo parte de una adecuada caracterización de personajes, una buena dirección de actores pero, sobre todo, del encanto y naturalidad de los niños que, según su director, no sabían realmente nada sobre la película mientras actuaban. Terriblemente dura y conmovedora. Muy recomendada.  Ganó el premio especial del público.

Los colores de la montaña

Los colores de la montaña

Sobre estas tres películas escribiré un post en los próximos días aquí.
El cansancio de los días en las salas y la mezcla de aire acondicionado helado, sol canicular y brisa caribeña hacen sus estragos y este día vi mi primera película del festival en diapositivas.  Es inevitable que esto pase y que, a pesar de todos los esfuerzos, el cansancio gane y uno termine viendo la película por fragmentos y cada que abre los ojos se enfrente con situaciones que no entiende.  En este caso, la película fue Human Resources Manager  de Israel que, por lo que pude ver, no merecía este comportamiento. 
La otra película que vi y que realmente era más merecedora de la siesta cinematográfica fue la ganadora del Oscar a mejor documental Inside job una película tan interesante como compleja y un poco aburridora.  La cinta habla de la crisis financiera mundial casi para economistas.  Es una película para que el común de los mortales nos sintamos brutos y me causó risa que muchos de los gráficos que se presentaron en la película parecían sacados textualmente de los estados financieros de una empresa.  No es mala película pero es muy inferior a su competidora del domingo: Waste Land.  Una vez más el tema es más importante que la narrativa.
Se acaba el festival pero no el cine, quedan los buenos recuerdos, los amigos que vemos cada año así vivan en nuestra ciudad y las imágenes y sonidos entrañables que desafortunadamente son tan escasos en nuestra cartelera.

Lista de ganadores:
VIDEO ARTE: Sin título de Rened Varona Burbano, Causa – Efecto de Nicolás Buenaventura
PREMIOS NUEVOS CREADORES
Mejor Video Documental: Reciclando recuerdos de Catalina Vásquez Salazar (Universidad de Antioquia)
Mejor Video de Animación: Introspección de Andrés Felipe Barajas (Pontificia Universidad Javeriana)
Mejor Video Ficción: Permiso para soñar de Claudia Iguarán Manjarrés (Universidad del Magdalena)
CORTO EN CONSTRUCCIÓN
Las Flores de Marcela Gómez Montoya – Productor Oscar Ruiz Navia
COMPETENCIA OFICIAL CORTOMETRAJE
Premio Especial: Los días del verano son más largos Aina Calleja (México)
Premio Especial a Mejor Dirección: Marialy Rivas por Blokes (Chile)
Mejor Película: Esto es un revolver de Pablo González (Colombia)
COMPETENCIA OFICIAL DOCUMENTAL
Premio Especial: Jesús Romero personaje del documental Agnus Dei, Cordero de Dios (México)
Premio Especial: Macarena Aguiló directora de El edificio de los Chilenos (Chile)
Mejor Película Documental: Pequeñas Voces de Jairo Carrillo y Oscar Andrade (Colombia)
PREMIO MOVIE CITY EN COLOMBIA AL 100%
Mejor Película Colombiana Movie City:García de Jose Luis Rugeles
COLOMBIA AL 100%
Premio Especial: Apaporis, en busca del rio de Antonio Dorado
Premio Especial: Todos tus muertos de Carlos Moreno
Mejor Película: La sociedad del semáforo de Rubén Mendoza
COMPETENCIA OFICIAL FICCIÓN
Mención especial de los Cine Clubes (Asociación La Iguana) a Mejor Película: La vida útil de Federico Veiroj (Uruguay)Mención especial de la crítica colombiana a Mejor Película: La vida útil de Federico Veiroj (Uruguay)
Premio del Público Cinecolor: Los colores de la montaña de Carlos Cesar Arbeláez (Colombia)
PREMIO DE LA CRÍTICA INTERNACIONAL – FIPRESCI
Mejor Película: La vida útil de Federico Veiroj (Uruguay)
COMPETENCIA OFICIAL FICCIÓN
Premio Especial a Mejor Actriz: Claudia Celedón por Gatos Viejos (Chile/EE.UU.)
Premio Especial a Mejor Actor: Gabino Rodríguez por Asalto al cine (México)
Premio Especial a Mejor guión: Natalia Smirnoff por Rompecabezas (Argentina)
Premio Especial a Mejor director: Daniel Vega y Diego Vega por Octubre (Perú)
Mejor película: Post Mortem de Pablo Larraín (Chile)

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