Cinco historias, cinco destinos

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Invitación a conversatorio en la Universidad de La Sabana

¿A donde va el tiempo perdido? es la premisa de la que parte Destinos, la nueva cinta colombiana que esta semana llega a la cartelera cinematográfica del país.  Inicio mi comentario mencionándolo, porque no es común en el cine colombiano que una película tenga tan clara su hipótesis desde el inicio.
Después de un buen tiempo de ajustes, participación en festivales y muestras; esta película llega a las salas con una propuesta compleja pero clara: Presentar una película coral con cinco personajes del común luchando por sacar adelante sus sueños y preguntándose si su destino está escrito o es construido día a día.
Aunque los “tiempos muertos” son protagonistas de esta trama que esquiva grandes momentos emotivos y hazañas heroicas, es finalmente la humanidad y honestidad de los personajes lo que logra conmover en una historia con un ritmo dinámico que presenta a colombianos del común que enfrentan pequeños y grandes dramas personales: Un barrendero que quiere comprar una bicicleta, un albañil que cuida devotamente a su madre con alzheimer, una violinista desencantada de la vida y soportando un intenso dolor, un boxeador en su lucha cotidiana y un expresidiario intentando retomar su vida después de 30 años en prisión.
“Destinos” es la segunda película de Alexander Giraldo, quien debutó con “180 segundos” una entretenida película de género, y que en esta ocasión se la juega por una cinta más intimista y por el riesgo de contar una trama con muchas historias que no están necesariamente relacionadas.  Como en la mayoría de las películas corales, algunas historias brillan más que otras y algunos personajes logran definirse mejor.
Se destacan las buenas interpretaciones de un elenco compuesto por talentosos actores como Manuel Sarmiento, Alejandro Aguilar, Angélica Blandón, Andrés Torres y Diego Ramírez  y una bien cuidada dirección de fotografía que logra darle tono a una fría ciudad, cuya importancia va más allá de ser un telón de fondo.
La información sobre el filme es variada e interesante y aquí en su página web los cinéfilos podrán consultar el diario de campo de la producción y un proyecto de expansión transmedia interactivo que invita a los espectadores a prolongar las historias de los personajes. Habrá que seguirle la pista.
Comparto el trailer:

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Cinefilia: Entre el gusto y la calidad

Hoy empieza el proceso de impresión de mi libro “Cinefilia: Entre el gusto y la calidad” en el Sello Editorial de la Universidad de La Sabana y quiero compartir esta alegría con ustedes, estimados lectores, presentándoles la introducción del libro y esperando que puedan “antojarse” de leerlo.

INTRODUCCIÓN

La cinefilia es el amor al cine.  Yo pertenezco al grupo de privilegiados que trabajan en lo mismo que los enamora.  Como profesor siempre he buscado lo mismo en mis alumnos: Que aprendan algo, y se enamoren mucho, del cine.  Este libro pretende ser una modesta declaración de amor al séptimo arte, no exenta de reproches, desencuentros e insatisfacciones; como suele ocurrir con las relaciones amorosas.

Durante casi seis años he tenido en el diario El Tiempo de Bogotá (Colombia) un blog denominado “El tiempo del cine” que ya cuenta con más de 100 textos sobre temas relacionados con el séptimo arte. Algunos son de coyuntura, otros de largo aliento, algunos son ligeros y otros vienen de investigaciones que he realizado o he leído.  La intención de todos ellos es hacer un pequeño aporte al etéreo concepto de la “formación de públicos” sin intentar ponerme en el papel del gurú redentor, si no en el de un amigo contertulio que pone sobre la mesa los temas y los discute con sus compañeros. Todos sabemos que en el entorno digital lo mejor, y lo peor, que tenemos es la posibilidad de intercambiar ideas casi en tiempo real con los lectores.

Este no es un texto de crítica de películas, ni un tratado profundo sobre cine, ni el resumen de un informe de investigación; aunque seguramente tendrá elementos de todos los anteriores.  Se trata de la compilación de algunos textos escritos alrededor del concepto y la experiencia de la cinefilia con una intención pedagógica y de debate. El libro que tiene en sus manos habla de la cinefilia desde la idea de que el gusto no es sinónimo de calidad.  Es así como pretendo plantear una sana discusión sobre la diferencia entre ambos términos, frontera difícil y difusa que a veces resulta complicada incluso para los más expertos críticos de cine.

La calidad de las películas es, realmente, una condición intrínseca.  Se rige por los cánones y patrones de la gramática audiovisual, de las tendencias y el estilo de la época, de la estructura y la narrativa; pero la estética no debe desligarse de la ética, porque una gran obra audiovisual no debe estar exenta de responsabilidad social.  Sé que este punto es discutible, pero en mis convicciones personales no concibo que una pieza hermosamente hecha promueva ideas que estén en contra de la tolerancia y la convivencia social.

Entendiendo la lógica de los relatos audiovisuales, los espectadores pueden acercarse a una obra desde estos criterios para llegar a analizar (si así lo pretenden) su calidad. No pretendo con estas páginas que los lectores se conviertan en expertos o arruinar la experiencia sensorial que constituye ver una película; solo promover la idea de que cuando alguien se acerque a una obra cinematográfica no termine descalificándola por el solo hecho de que no sea de su gusto.

El gusto, por su parte, es tremendamente subjetivo y, a menudo, imperceptible. Está conformado por las experiencias, conceptos y convicciones que cada uno de nosotros tiene.  Un refrán popular dice que “para gustos, los colores” y creo que a pesar de su sencillez, ilustra muy bien lo que este concepto significa.  Si asociáramos el gusto con la calidad tendríamos (y lamentablemente ya pasa) películas complacientes con el público, creadas después de estudios de mercado y que poco aportan al lenguaje cinematográfico.

Lo delicado es que sea el gusto el que marque el derrotero de la crítica o el análisis. De allí mi rechazo a las estrellas que asignan a las películas en las publicaciones periódicas. Si al crítico del periódico le gusta la película le dará cinco estrellas y todo el público asumirá inmediatamente que la película “es buena” y que “hay que verla”. El desencanto con el crítico (y la crítica en general) será inmediato cuando el espectador asista a la película y encuentre que no le gusta.  Inmediatamente anunciará que el crítico estaba equivocado y que la película realmente “es muy mala”.

Asociar el gusto con la calidad sería como pensar que si la película no termina como el público quiere (verbigracia, finales felices) no recibirá la aceptación, o que si el público no la entiende caerá también al purgatorio de las películas fallidas.

Que no me guste la película no quiere decir que sea mala, pero que me guste tampoco quiere decir que sea buena. Al igual que la música, el cine está lleno de obras “deliciosas” que constituyen lo que en mi tierra llamarían “un pecadito”. Todos sabemos que los dulces confitados son pésimos para la salud, pero de vez en cuando disfrutamos alguno, no sin alguna dosis de culpa.  Lo mismo ocurre con algunas malas películas: que nos encantan sin que necesariamente queramos anunciarlo o reconocerlo públicamente.

Los capítulos y apartados, que pueden leerse en cualquier orden, han sido agrupados en cuatro grandes bloques: El negocio del cine, la cinefilia, el futuro y la ciencia ficción y la relación entre el cine y otras disciplinas.

El primer bloque reúne textos que abordan la industria del cine, el monopolio de Hollywood y algunas pistas de la manera en que funciona el negocio del cine tocando algunos temas importantes para nuestra época como el cine en 3D y los premios Oscar de la Academia.

En el segundo bloque el enfoque es la cinefilia.  El placer de repetir una película, lo difícil que es a veces ir a cine con públicos maleducados, la agonía del celuloide, el problema de los archivos audiovisuales  y todo aquello que nos hable de ver el cine críticamente pero sin dejar de disfrutarlo, serán parte de este bloque.

En la tercera parte nos concentraremos en el tema de la ciencia ficción y el futuro; un tema que me interesó desde el 1 de enero de 2001, día en que arribamos a una fecha mítica (2001) y no estuvimos a bordo de una nave en una odisea del espacio. A partir de allí surgió la inquietud por la relación entre el cine y la ciencia ficción alrededor de la manera en la que los relatos cinematográficos construyen imaginarios de futuro que pueden ser o no cumplidos cuando las fechas llegan.  Finalmente presento algunas listas comentadas de películas relacionadas con temas como la publicidad, la política y la educación; a manera de recomendación para que usted pueda continuar con la labor de este libro cuando haya terminado de pasar por sus páginas. El cine ha sido un reflejo de la sociedad y una buena manera de entender los temas de nuestros tiempos (y también de otros) es acercándose a buenas películas que los han relatado.

Hace algunos años un editor se negó a publicar este libro argumentando que la gente quiere ver cine, no leer sobre cine. Difiero respetuosamente y espero que usted, estimado lector, sienta que tiene entre sus manos un texto que le permitirá conocer otros puntos de vista frente al cine; pero, sobre todo, que lo disfrute y siga gozando de la magia de las películas que nos ofrecen una ventana abierta al mundo y un espejo en el que bien podemos vernos.

 

Jerónimo León Rivera Betancur

Chía-Colombia

17 de mayo de 2016

 

 

Una semana para “desatrasarnos” con el cine colombiano reciente

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Aquí pueden ver la programación. 

El 18 de agosto inicia, en 196 municipios de Colombia, la semana de cine colombiano.  Esta importante iniciativa del Ministerio de Cultura, El Tiempo y Proimágenes Colombia (entre otras entidades) llevará las películas colombianas más recientes al público de todo el país.  Si usted es de los que cree que todas las películas colombianas son iguales, lo invito a que se ponga al día y descubra la variedad de temáticas, estéticas, lugares y personajes que componen el cine colombiano reciente.
Se trata de 55 películas, documentales y ficción, que mostraran un completo panorama del cine que se hace en el país; incluyendo las películas favoritas de la crítica y ganadoras de premios internacionales en festivales  y también aquellas que han sido éxitos de taquilla y cuentan con el beneplácito del público.
Estas 55 películas colombianas se podrán ver gratis en las salas de cine de 196 ciudades y 32 departamentos del país.  Desde ya se puede participar en la web de El Tiempo votando por la película que obtendrá el premio como favorita del público (aquí puede votar).
Espero que no se pierdan esta oportunidad y que las películas colombianas que participan de esta semana del cine nacional tengan, parafraseando a García Márquez, una segunda oportunidad sobre la tierra.

Los invito a ver lo que más les guste de la muestra, pero mis películas recomendadas son:
Gente de bien
Manos sucias
Carta a una sombra
Alias María
Siempreviva
Jardín de amapolas
Todos se van
Infierno o paraíso

Aquí está el listado completo de películas, pronto publicaré la programación:
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La buena noticia, para quienes no puedan ir a las salas, es que la plataforma online Retina Latina ofrecerá cinco largometrajes del catálogo: Ruido rosa de Roberto Flores Prieto; Presos, de Esteban Ramírez Jiménez; Días de vinilo, de Gabriel Nesci; Un asunto de tierras, de Patricia Ayala Ruíz, y El palacio: antes del fuego, de Laura Mora.

Todas pueden verse online en http://www.retinalatina.org/

 

 

 

“El abrazo de la serpiente” la gran ganadora de los Premios Platino del cine iberoamericano

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El equipo de “El abrazo de la serpiente” en foro de FIAFest de la Universidad de La Sabana. 

En una noche fantástica para la producción cinematográfica colombiana El abrazo de la serpiente, obtuvo siete premios en la gala de los Premios Platino al cine iberoamericano que se desarrollaron en Punta del Este, Uruguay.  Esta cinta colombiana pasa a ser, de lejos, la película colombiana más premiada de la historia, contando en su historial con más de 30 premios internacionales, incluyendo galardones en festivales tan importantes como Cannes, Sundance y Mar del Plata y la nominación como mejor película extranjera en la versión 2016 de los premios Oscar.
Al galardón de mejor película, esta producción suma el de mejor director (Ciro Guerra), dirección de arte (Angélica Perea), Fotografía (David Gallego), Montaje (Etienne Bousac y Cristina Gallego), Sonido (Carlos García y Marco Salavarría) y música original (Nascuy Linares).
Otras películas que fueron premiadas en la noche del cine iberoamericana fueron:
El Clan– Mejor actor (Guillermo Francella).
Paulina– Mejor actriz (Dolores Fonzi).
El club– Mejor guion original (Pablo Larraín, Guillermo Calderón y Daniel Villalobos.
Ixcanul– Mejor ópera prima de ficción iberoamericana.
El botón de Nacar– Mejor documental.
Atrapa la bandera– Mejor película de animación.
Que horas ela volta– Premio Platino al cine y la educación en valores.

Igualmente se reconoció al magnífico actor Ricardo Darín con un premio honorífico por su gran aporte al cine iberoamericano.  Algunas de estas películas no se han visto en Colombia y otras pasaron muy poco tiempo en cartelera. Es muy importante que estos premios existan y ojalá tengan cada vez más relevancia, pero lo más importante es que el público conozca estas películas se anime a verlas y tenga la oportunidad de hacerlo.
Muchas felicitaciones a Ciro Guerra, Cristina Gallego y todo el equipo de la película, su triunfo también le abre puertas al cine colombiano.

Les comparto los comentarios que hicimos en un especial de “Las mañanas con Uno” sobre esta película, en vísperas de los Premios Oscar.

 

Respuesta del Ministerio de Cultura a mi artículo sobre la ley de cine

leydecineparaHace un par de semanas publiqué en mi blog del diario El Tiempo un artículo en el que llamaba a una discusión nacional para pensar en una posible reforma a la actual ley de cine (814 de 2003).  Reconociendo las grandes bondades de la ley y valorando lo que ha hecho por el impulso del sector audiovisual, hacía énfasis en que el país cinematográfico de 2016 no se parece en nada al de 2003 (gracias, en parte, a la misma ley) y que las amenazas y prioridades hoy deben ser otras.  Aquí pueden leer ese artículo.
La oficina de prensa del Ministerio de Cultura tuvo la amabilidad de enviarme una carta en la que señala algunos reparos, aclaraciones y comentarios a mi artículo.  Agradeciendo el gesto, me permito compartir la carta junto con mi respuesta; partiendo de la idea de que todos buscamos el mayor desarrollo del sector audiovisual colombiano.
Este fue el mensaje que me enviaron:

Buenas Tardes
Señor
Jerónimo Rivera
Atentamente estamos enviando respuesta a la nota http://www.eltiempo.com/entretenimiento/cine-y-tv/problemas-de-ley-de-cine-en-colombia-para-peliculas/16622812 En nombre de la Coordinadora del Grupo de Divulgación y Prensa del Ministerio de Cultura.

Cordial Saludo  
Caterine jauregui M.

Y esta fue mi respuesta:

Buenas noches
De antemano, muchas gracias por tomarse el tiempo para leer mi texto y para comentarlo.  Si entendieron bien el espíritu de lo que digo, estoy partiendo de reconocer la gran importancia que ha tenido la ley de cine y la buena labor que Proimágenes Colombia y el Ministerio de Cultura ha tenido al frente de la gestión de esta ley.  Les agradezco por presentar las cifras que mencionan en la carta, la mayoría ya las conocía y sigo pensando que es necesario, por lo menos, un gran debate alrededor del panorama actual frente a lo que teníamos cuando la ley fue aprobada. 
Los invito a leer mi texto de hace un par de años en donde hago mi balance personal frente a la ley de cine. Este fue publicado en la revista académica Anagramas de la Universidad de Medellín y puede consultarse aquí.
Lo comentado en el texto hace énfasis en que los buenos resultados son para impulsarlos y que es necesario prever amenazas y corregir debilidades y, en mi concepto, estas vienen por el lado de la exhibición y la distribución (sin que esto implique imponer cuotas de pantalla, algo que no sugiero tampoco). 
De nuevo mil gracias por responder mi texto, me permitiré también publicar la carta que me enviaron, porque sé que es importante que el público la conozca.
Atentamente,
Jerónimo Rivera-Betancur
El texto completo de la carta del Ministerio lo pueden leer aquí: Carta MinCultura

El cine visto por el cine

Muchos son los temas que el cine ha abordado, pero resulta curioso e interesante cuando el tema en mención es el mismo cine y las dinámicas delante y detrás de cámara.  Como complemento a mi tema de hoy en El Tiempo (que puedes leer aquí) presento una lista de películas de ficción que hablan de cine, recomendadas. Aquí pueden ver también un post que habla acerca de la ruptura de la cuarta pared.

La invención de Hugo Cabret Martin Scorsese USA 2011
Cinema Paradiso Giussepe Tornatore Italia 1989
Sherlock Jr Buster Keaton USA 1924
Sunset Boulevard Billy Wilder USA 1950
Ocho y ½ Federico Fellini Italia 1963
La noche americana Francois Truffaut Francia 1973
Stardust memories Woody Allen USA 1980
La rosa púrpura del Cairo Woody Allen USA 1985
La película del rey Carlos Sorín Argentina 1986
The player Robert Altman USA 1992
Chaplin Richard Attemborough USA 1992
Ed Wood Tim Burton USA 1994
Bienvenido welcome Gabriel Retes México 1995
Tesis Alejandro Amenábar España 1996
L.A. Confidential Curtis Hanson USA 1997
Boogie Nights Wes Anderson USA 1997
Man on the moon Milos Forman USA 1999
¿Quieres ser John Malkovich? Spike Jonze USA 1999
El proyecto de la bruja de Blair  Daniel Myrick y Eduardo Sánchez USA 1999
La sombra del vampiro E. Elias Merhige USA 2000
Mulholland Drive David Lynch USA 2001
Adaptación (El ladrón de orquídeas) Spike Jonze USA 2002
Originalmente pirata Michel Gondry USA 2008
Tropic Thunder Ben Stiller USA 2008
El artista Michel Hazanavicius Francia 2011
Mi semana con Marilyn Simon Curtis USA/UK 2011
Super 8 JJ Abrams USA 2011
Hitchcock Julian Jarrold USA/Ger/UK 2011
Saving Mr. Banks John Lee Hancock USA/Aus/UK 2013
Cantinflas Sebastián del Amo México 2014
Las nubes de Sils María Oliver Assayas Fra/Sui 2014
Birdman Alejandro González I USA 2014
También la lluvia Iciar Bollaín España 2010
Kalibre 35  Raúl García Colombia  2000
La niña de tus ojos Fernando Trueba España 1998
RKO 281 Benjamin Ross USA 1999
A través de los olivos Abbas Kiarostami Irán 1994
Taxi Jafar Panahi Irán 2016
El último gran héroe John MacTiernan USA 1993
Teen beach movie Jeffrey Hornaday  USA  2013
El aviador Martin Scorsese USA 2004
Sueños de un seductor Herbert Ross USA 1972
The majestic Frank Darabont USA 2001
Como en el cine Gonzalo Ladines Perú 2015
Trumbo Jay Roach USA 2015
Vivir es fácil con los ojos cerrados David Trueba España 2013
Lovelace Rob Epstein

Jeffrey Friedman

USA 2013
Somewhere Sophia Coppola USA 2010
Delirium Carlos Kaimakamian Argentina 2014
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Reir es cosa seria

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Hacer reir es cosa seria, muy seria, y difícil. A pesar de esto, de manera injusta se suele relegar la comedia a un segundo plano en opinión de expertos y premios, como si fuera un hermanito menor de la pompa y gravedad del drama y la tragedia. Los actores que hacen comedia, igualmente, son injustamente subvalorados y no es raro escuchar comentarios como “para ser cómico, actúa muy bien”.  Hacer reir en Colombia es mucho más difícil si tenemos en cuenta que llevamos más de 40 años riéndonos del mismo programa de tv de los sábados en la noche y de los cuentachistes de tablado que usan dos “hijueputazos” en cada frase.  Justamente por lo anterior, es que debe valorarse una obra como “Autosuperashow”, que no recurre a estos recursos fáciles, pero efectivos para el público colombiano.
Girando alrededor de la figura y versatilidad del actor Jimmy Vásquez, la obra nos regala un viaje por la idiosincracia de los colombianos y nos pone frente a un espejo que nos causa sorpresa, molestia y algo de indignación. En el proceso, no obstante, nos reimos y es la risa la que no hace que esta ácida crítica se vuelva pesada; pero una vez pasada la anestesia del humor, también nos pone a pensar.
La escenografía es sobria y el foco está en la banda de músicos y el actor, que se viste (y caracteriza) frente al público para asumir cada nueva personalidad.  Este recurso, muy propio de grandes cómicos como los argentinos de Les Luthiers, permite que sean el actor y el relato los que se luzcan gracias a la versatilidad de la interpretación y a la construcción de un guion inteligente en donde sobresalen en igual medida la crítica mordaz, los juegos de palabras y las referencias culturales que detonan la risa del público.
Durante 90 minutos los espectadores son testigos del gran talento del actor que inunda la escena y rompe permanentemente la cuarta pared (aquí puedes entender el término) para involucrar al público en su narración. Quizás es ambiciosa la propuesta y a veces cojea el hilo conductor de la obra, pero en definitiva se trata de una intervención novedosa y personal en la que Jimmy Vásquez explora su pasado y presente (y el nuestro) haciéndonos reir de lo bueno, lo malo y lo feo que implica ser colombiano y es iconoclasta al meterse con temas intocables en nuestro país: política, religión…¡y hasta fútbol!

Temporada hasta mediados de junio en Casa Ensamble.
Jueves a viernes 8 pm. y domingos 6 pm.

 

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